Por algunas ciudades pasan Tsunamis, en otras las lluvias tropicales o los huracanes lo arrasan todo,... en Barcelona basta con unas horas de nieve para paralizar la ciudad y provocar un colapso total. 
Por algunas ciudades pasan Tsunamis, en otras las lluvias tropicales o los huracanes lo arrasan todo,... en Barcelona basta con unas horas de nieve para paralizar la ciudad y provocar un colapso total. 
Culturalmente, muchos consideran a Popeye como precursor de los superhéroes que posteriormente dominarían los cómic. Su nombre proviene del inglés Pop-eye que literalmente significa Ojo saltón, que se refiere a su ojo tuerto, término común en los marineros. La primera aparición de Popeye fue el 17 de enero de 1929 como un personaje secundario de la tira cómica de Segar Thimble Theater. Popeye fue contratado originalmente por Castor y Ham para pilotar el barco que los ayudaría a cazar una gallina mágica. Semanas después, mientras viajaban de vuelta, Popeye recibe un disparo, pero la gallina le otorga fuerza sobrehumana como respuesta a sus cuidados.
Una de las características más conocidas de este personaje es el consumo de espinacas, las cuales aumentan su fuerza a límites sobrehumanos. La referencia a las espinacas proviene de un estudio publicado que, debido a un error de transcripción o, lo que es lo mismo, una coma mal puesta en el decimal, llevó a pensar que las espinacas contenían diez veces más cantidad de hierro de la que aportaban en realidad. El fallo fue de la secretaria del científico J. Alexander, que midió el contenido en minerales de diversos alimentos y, en el momento de pasar los datos, se equivocó. Eso sucedió a finales del siglo XIX y, posteriormente, el marino Popeye se encargó de difundir el error. Mientras, los niños de medio mundo imitaban a su héroe comiendo espinacas para intentar ser igual de fuertes que él. El error fue descubierto en los años 30, al realizar nuevos estudios sobre las espinacas, pero no fue publicado hasta que T. J. Hamblin escribió sobre ello en el British Medical Journal. Sin embargo, el falso mito sigue circulando.
A veces intentamos comunicarnos cuando estamos en niveles distintos de conciencia. Cuando dos personas tratan de comunicarse y una está hablando desde la lógica y la otra desde lo que le pasa, el encuentro es imposible. Es como intentar una comunicación desde dos idiomas distintos, un choque de paradigmas. Es fundamental que nos demos cuenta desde dónde nos está hablando el otro: cómo se ve el otro a sí mismo, cómo me ve a mí, cómo ve lo que nos pasa. Si estoy acostumbrado a ver las cosas desde mi conciencia difusa o desde mi intuición, querer encontrarme en armonía con otro que mira la vida desde la coherencia es, en principio, una pretensión casi imposible.Por otra parte, la dificultad de estar presentes. A veces nos escondemos detrás de disfraces, no podemos tener contacto con nadie, pues nadie puede conectar verdaderamente con un personaje de ficción. Otra forma de no estar es el autoengaño; las personas no se dan cuenta de lo que les pasa, pero casi siempre tienen una explicación coherente de su sufrimiento, un libreto que justifica todo lo que les pasa pero que realmente no tiene nada que ver con su verdadero dolor.
El tercer tema es la dificultad para escuchar. Esperar con más o menos paciencia a que el otro termine de hablar sólo para poder decir lo que ya estábamos pensando no necesariamente es dialogar, sino que muchas veces es la mezcla y la superposición de dos monólogos...En estos casos, las personas no se conectan para nada con lo que el otro dice, no se escuchan porque cada uno de ellos ya ha decidido que tiene razón y, por lo tanto, lo único que están dispuestos a hacer es esperar que sea su turno para poder argumentar y demostrarlo.

dormir
El mal de este siglo es la falta de tiempo; no tenemos tiempo ni para pensar; estamos disociados de nuestra realidad y pasamos por la vida sin darnos cuenta de que hemos estado. Estamos orientados a las actividades de rendimiento. Por ejemplo, me apunto a un curso de inglés para...igual no es porque realmente me apetezca. Entonces aparece un personaje en escena: el estrés, fruto de la falta de tiempo y la sobresaturación de actividades que ocupan nuestras vidas.
1. Mantener una alimentación equilibrada (comer un poco de todo). Cuanto más variada sea una alimentación, más probabilidades de que sea equilibrada. Desde los 2 años el niño puede comer de todo y debe aprender a hacerlo. Cuantos más sabores pruebe, mejor, a mayor edad será más difícil.
2. El niño debe aprender que hay unos alimentos que nos gustan más que otros, no puede ser que no le guste toda la verdura o todo el pescado. A veces deberá probar los alimentos más de una vez para acostumbrar el gusto; puede ayudar preparar los alimentos de diferentes maneras y de forma atractiva.
8. Realizar 5 comidas al día y evitar el picoteo entre horas. A media mañana o la merienda, sustituir la bollería por un bocadillo, fruta o yogur. Evitar las chucherías pues aportan calorías vacías de nutrientes pudiendo llegar a sustituir comidas.
10. Si todos los miembros de la familia, sobre todo los niños, participan en las actividades relacionadas con la alimentación (ir a la compra, hacer el menú semanal, preparar alimentos, etc.) valoraran el esfuerzo que conlleva la preparación y comerán con más ilusión.
¿Por qué una vaca duerme apenas 4 horas cuando un armadillo necesita más de 17? Los biólogos han tenido problemas para encontrar una explicación satisfactoria de la variación desconcertante en la cantidad de sueño en diferentes mamíferos. Hay estudios que sugieren que la fase REM (movimiento rápido de ojos) del sueño (en el que el cerebro está muy activo) puede desempeñar un papel clave en la inteligencia. Los estudios de laboratorio en seres humanos ya sugieren que el sueño REM es importante para las capacidades cognitivas como la consolidación de recuerdos.
Así, los animales pequeños necesitarán más horas de sueño para la conservación de energía y el mantenimiento adecuado de la termorregulación. Por ejemplo, un humano adulto duerme aproximadamente 8h. en total (2h REM). Sin embargo, animales como el perro 8'6, la cobaya duerme 9’5h, el erizo 10’1h, el gato 13'2, el ornitorrinco 14h, el hurón 14’5h, el armadillo 17h, el gran murciélago marrón 19’7h. Por el contrario, la oveja duerme 5’9h, la jirafa 4’5h, la vaca 4h y el caballo 3h.
Otro proceso de conservación de energía mediante el sueño es la hibernación. Algunos animales de sangre caliente, mamíferos y aves sobreviven en invierno entrando en una especie de sueño profundo, logrando que su actividad corporal sea más lenta y su temperatura descienda para ahorrar energía. El corazón late más lentamente y la respiración se hace también más pausada. Asimismo, en los países donde hay una estación cálida y seca, y el agua y la comida escasean durante el verano, muchos animales entran en un estado de letargo muy parecido a la hibernación, llamado estivación, para sobrevivir a la sequía y ahorrar energía.
En ese momento de enfado, los comentarios agradables y los alagos que nos ha hecho esa persona caen en el olvido, imponiéndose una sensación de rechazo que puede durar durante años. Así, portarse mal con alguien, insultarle, tener reacciones violentas, etc. deja una huella y se requieren muchos esfuerzos para neutralizarla. Necesitamos decir por lo menos 5 cosas agradables para compensar. Algunos estudios se han centrado en parejas casadas, entre los que se separaban o divorciaban y los que permanecían juntos; entre los que se quedaban juntos tenía que haber este equilibrio de 5 a 1 según Richard Wiseman, psicólogo de la Universidad de Hertfordshire.
En esta línea, investigadores de la Universidad de Chicago dirigidos por Boaz Keysar, constataron que las reciprocidades positivas y negativas no son simétricas; las represalias por el egoísmo priman sobre las recompensas de la generosidad. En el “juego del dictador”, un grupo de participantes obtiene 100€ y puede compartir una parte con otros compañeros; en el otro grupo, los participantes empiezan sin dinero, pero pueden demandarle un “impuesto” sobre los 100€ a otros jugadores. Cuando los participantes valoraron la generosidad de los compañeros, el grupo de demandantes era considerado más codicioso que el de los donantes; así, un participante que entregaba 50€ era tenido por más generoso que otro que sólo exigía recibir 30€. Esto condujo a actitudes cada vez más egoístas en cada interacción. Cuando se intercambiaron los papeles, los nuevos dictadores respondieron a lo que entendían como repartos codiciosos actuando cada vez con menor generosidad. Así, en los tratos a dos, la tacañería recibe mayor castigo que premio la generosidad y para parar esta tendencia, afirman los investigadores, no basta con devolver lo que se tomó; “para deshacer una acción negativa es necesario recompensar holgadamente, con largueza”.
Fuente: Mente y Cerebro 39/2009.
Artículos relacionados: La sonrisa y el altruismo recíproco
Nuestro estado emocional se refleja en la postura corporal que adoptamos. La propiocepción hace que la información de la posición muscular viaje, mediante las fibras nerviosas, al cerebro permitiendo sentir nuestros miembros incluso cuando no los vemos. De la misma manera, es posible inducir un estado emocional adoptando cierta postura corporal positiva, como puede ser la sonrisa.
Le propongo otro ejercicio: camine adoptando una postura corporal como si estuviera triste (hombros hacia adelante, brazos caídos, cabizbajo, sin sonreír, etc.) valore cómo se siente; después camine con una postura como si se sintiera seguro de sí mismo, feliz (hombros hacia atrás, cabeza erguida, mirando hacia adelante, sonriente, etc.) ¿se siente igual? De alguna manera, la forma de manejar nuestro cuerpo incide en nuestra conducta.
“No se trata sólo de que las personas con éxito sean felices, sino de que las personas felices tienen más éxito” 
Algunos científicos que investigan la importancia relativa de los factores en la atracción facial como el tono de la piel y la simetría habían encontrado dificultades para separarlos. Para superarlas, usaron computadoras para crear imágenes idealizadas de las caras o cuerpos. Esto permitió a los investigadores modificar factores individuales como la simetría para luego evaluar las imágenes según el atractivo percibido.