¿Qué rasgos le atraen del sexo opuesto?
En un estudio se presentó a un grupo de estudiantes de ambos sexos fotos y perfiles de personas que “buscaban pareja”. Todos los estudiantes tenían pareja y se les pidió valoraran el grado de compromiso que tenían con su pareja antes y después de ver el material. El grado de compromiso bajó en los hombres tras ver mujeres atractivas y en las mujeres tras ver hombres socialmente dominantes.

Parece claro que existen diferencias sexuales en la selección de pareja. Como las mujeres tienen una mayor inversión parental, generalmente valoran más los recursos financieros y las cualidades asociadas a éstos. Nuestras antepasadas preferían hombres con capacidad y disposición de invertir sus recursos en sus parejas y en su descendencia (inversión parental).
Habitualmente, los hombres valoran más la apariencia física de la mujer, que informa sobre su fertilidad. Nuestros antepasados preferían múltiples mujeres, jóvenes y sanas y competían con otros hombres para conseguirlo (selección sexual).
Existen evidencias de que los patrones de atractivo sexual son transculturales. Los hombres buscan la belleza y el atractivo físico de la mujer; complexión fuerte, cabello lustroso, labios gruesos, caderas anchas (para evitar problemas en el parto), pechos desarrollados (relacionado con la alimentación del recién nacido); mujer más joven (asegura belleza, fertilidad,...). Las mujeres buscan cierta posición o expectativa socioeconómica; hombre mayor (asegura estatus); hombres socialmente dominantes.

Alrededor de un 20% de los que se citan a través de la red admiten que engañan; si se les pregunta sobre si otras personas engañan el porcentaje sube hasta el 90%. Conociendo las diferencias sexuales en la selección de pareja podemos predecir qué aspectos suelen ser falseados.
Las facetas que más falsean los varones en Internet son el nivel de estudios, los ingresos económicos, la estatura, la edad y el estado civil; por lo menos un 13% de los pretendientes masculinos están casados.
Las facetas que más falsean las mujeres son el peso, la apariencia física y la edad.
Todos los estudios de interés muestran la importancia de la apariencia física para ambos sexos. Quienes se citan a través de la red interpretan de forma negativa la falta de fotos.

Un estudio reciente muestra que los hombres que declaran que sus sueldos superan los 250000 dólares reciben el 151% más de respuestas que los que declaran ganar menos de 50000. Muchas mujeres se anuncian con una edad inferior a la real para asegurarse no quedar fuera en la búsqueda ya que muchos hombres acotan sus búsquedas por edad.
Jefferey Hancock, de la Universidad de Cornell, y Nicole Ellison, de la Universidad estatal de Michigan, llevaron voluntarios a un laboratorio y compararon la talla y el peso reales con sus propios perfiles mostrados en la red. Descubrieron que, en promedio, se reduce el peso en casi 2’5 Kg y se añade algo más de 2’5 cm a la altura.
Guenter Hitsch y Ali Hortaçsu, de la Universidad de Chicago, y Dan Ariely, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, compararon la estatura y el peso de quienes se citaban en la red con las estadísticas obtenidas de los datos del censo nacional sobre esas mismas variables. Descubrieron que hombres y mujeres exageran su estatura alrededor de 2’5 cm pero las mujeres parecen rebajar el peso a medida que avanzan en edad: sobre 2’5 Kg las veinteañeras, 8 Kg las treintañeras y 9 Kg las cuarentonas.

Según una hipótesis de Sara Kiesler y sus colegas de la Universidad Carnegie Mellon, la comunicación transmitida por PC desinhibe y provoca que la gente diga cualquier cosa; además, como se usan pseudónimos, las divagaciones son anónimas, no están sujetas a normas sociales. Además no hay consecuencias físicas (no hay comunicación gesticular visible, etc.) que hagan que las personas repriman su comportamiento. Así pues, la gente tiende a construir un “yo ideal” en la red sustituto de su “yo real”.
En todo caso, para encontrar pareja en el ciberespacio se requiere paciencia, habilidad y esfuerzo. La oferta es tan amplia y funciona tan rápido que hay pocas personas dispuestas a soportar la más mínima imperfección en una pareja potencial puesto que existen miles de parejas potenciales (príncipes y princesas) al alcance de un click.

Fuente: Mente y Cerebro nº33. Investigación y Ciencia.
Desde luego..da igual la época en que nos encontremos que seguimos buscando al hombre que traiga la caza a la cueva para comer y ellos la mujer que se quede en la cueva a cuidar a los niños..en eso no evolucionamos.
ResponderSuprimirBesos!
¿Y dónde entran otros modelos de conducta, como por ejemplo la homosexualidad?Al final, la cuestion hoy en día también es compartir la hipoteca...
ResponderSuprimirPara aprender a vivir en pareja es necesario aprender a vivir solo.
ResponderSuprimirEl artículo es muy interesante pero como dice el_mago8, está inclinado al porcentaje de la población, la heterosexualidad, algo normal pues la homosexualidad o bisexualidad representa menos del 10% de las inclinaciones sexuales (declaradas). Por eso los estudios son generalistas, son lo que se cumple en su mayoría. Si nos basamos en el individuo todo esto difiere.
:)
Me gustó tu blog.
Estoy de acuerdo con arganor, la mayoría de los estudios están enfocados a la población heterosexual. Los estudios sobre homosexuales son muy escasos y focalizados a aspectos concretos. A su vez es difícil comparar los datos con conocimientos anteriores sobre esta población por el concepto que se tenía antiguamente sobre las personas homosexuales (citadas en el "Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders" (DSM)hasta 1973).
ResponderSuprimirAgradecida siempre por los comentarios!
Qué post tan bonito y amargo a la vez.
ResponderSuprimirBonito porque habla acerca del amor por Internet, de los miles de potenciales parejas "ideales" que podríamos tener, de que al otro lado de cualquier pantalla puede estar el amor de tu vida, sin tú saberlo.
Amargo porque, igual que para otras cosas, para conseguir el amor también tendemos a mentir. El tema del "yo ideal" y el "yo real" es algo que podría dar para una buena charla. La mentira inherente al "yo ideal" se nos escapa porque llega a ser algo aceptado por los demás (puesto que no nos conocen en persona) y por nosotros mismos (acaba gustándonos esa visión falsa de nosotros, pese a que en nuestro subconsciente sabemos que no es real).
La pena es que por Internet se pierde casi todo el calor que puede transmitir una mirada. Ahí es donde yo siempre he visto si había o no amor.
Enhorabuena por el post.