Imagine que visita una gran ciudad y encuentra justo en el centro, en la zona más popular y transitada, un gran parque/jardín público al que puede acceder y perderse durante horas. Quizá le impacte su resistencia a la especulación inmobiliaria, lo cual seguro sería un caramelo muy apetitoso para algunos. Hablo de ciudades como Manhattan (New York) con Central Park de 3’4Km2, el Hyde Park en London con 1’4Km2 o Bois de Boulogne en París con una superficie de 8,46 km2.

Un reciente estudio de Ross Cameron, biólogo medioambiental de la University of Reading, señala que los espacios verdes urbanos son "esenciales para nuestro bienestar", aportando beneficios sociales, ambientales e incluso psicológicos por lo que deben estar protegidos.
Según señala, en los últimos 5 años se han perdido unos 32 Km2 de jardines sólo en Londres al construir viviendas en parques/jardines designándoles el calificativo de “terrenos abandonados”. Al mismo tiempo, millones de propietarios asfaltaron los jardines frente a sus viviendas y se calcula que más o menos la mitad de jardines desaparecerán bajo el asfalto en algunas ciudades.
El Dr. Cameron señala también que los estudios con pacientes que sufren problemas de salud mental mostraron que los jardines ayudan a reducir el estrés y que la edificación podría costar vidas si empeorara la calidad de vida de personas con depresión y otras condiciones. Un informe reciente de Australia sugiere que actividades como la jardinería ayudan a retrasar la aparición de la demencia en los ancianos.
También debemos considerar beneficios sociales como la reducción de la delincuencia. Un estudio en Chicago evidencia que en las zonas con mayor vegetación se desencadena menos delincuencia. La mayor reducción se observó en la violencia doméstica, delito relacionado con el estrés. Los estudios de Chicago encontraron que en zonas similares, en aquellos con más árboles había menos delincuencia y una parte significativa de la diferencia no podría ser explicada por cualquier otra causa.
No podemos olvidar el ámbito medioambiental; los espacios verdes aportan beneficios ante el calentamiento de los entornos urbanos por el cambio climático, ayudando a enfriar las ciudades.
Fuente: Science News - Times Online
Según señala, en los últimos 5 años se han perdido unos 32 Km2 de jardines sólo en Londres al construir viviendas en parques/jardines designándoles el calificativo de “terrenos abandonados”. Al mismo tiempo, millones de propietarios asfaltaron los jardines frente a sus viviendas y se calcula que más o menos la mitad de jardines desaparecerán bajo el asfalto en algunas ciudades.
El Dr. Cameron señala también que los estudios con pacientes que sufren problemas de salud mental mostraron que los jardines ayudan a reducir el estrés y que la edificación podría costar vidas si empeorara la calidad de vida de personas con depresión y otras condiciones. Un informe reciente de Australia sugiere que actividades como la jardinería ayudan a retrasar la aparición de la demencia en los ancianos.
También debemos considerar beneficios sociales como la reducción de la delincuencia. Un estudio en Chicago evidencia que en las zonas con mayor vegetación se desencadena menos delincuencia. La mayor reducción se observó en la violencia doméstica, delito relacionado con el estrés. Los estudios de Chicago encontraron que en zonas similares, en aquellos con más árboles había menos delincuencia y una parte significativa de la diferencia no podría ser explicada por cualquier otra causa.
No podemos olvidar el ámbito medioambiental; los espacios verdes aportan beneficios ante el calentamiento de los entornos urbanos por el cambio climático, ayudando a enfriar las ciudades.
Fuente: Science News - Times Online
Muy interesante, como siempre.
ResponderSuprimirBuen blog, Raquel. Saludos desde paraguasroto.com
ResponderSuprimirRubén