martes 2 de febrero de 2010

Los hábitos alimentarios se heredan


“Los hábitos alimentarios se inician a los 3 o 4 años y se establecen entre los 10 y 11, después es muy difícil cambiarlos” señala la Dra. Ángela Ferrer, endocrinóloga infantil de la clínica Teknon.


Diez consejos alimentarios:


1. Mantener una alimentación equilibrada (comer un poco de todo). Cuanto más variada sea una alimentación, más probabilidades de que sea equilibrada. Desde los 2 años el niño puede comer de todo y debe aprender a hacerlo. Cuantos más sabores pruebe, mejor, a mayor edad será más difícil.

2. El niño debe aprender que hay unos alimentos que nos gustan más que otros, no puede ser que no le guste toda la verdura o todo el pescado. A veces deberá probar los alimentos más de una vez para acostumbrar el gusto; puede ayudar preparar los alimentos de diferentes maneras y de forma atractiva.



3. Nunca utilizar la comida como premio o castigo. La comida es una fuente de placer.


4. Mantener unos horarios estables de comidas.


5. No dar a escoger. Un niño no debe escoger qué comer, deciden los padres. Se pueden dar opciones como por ejemplo entre 2 tipos de verduras o entre diferentes formas de preparación.

6. No obligar a comer. No pasa nada si un niño sano come mal en una ingesta, pero debemos evitar darles sólo lo que les gusta o lo que comen bien. Algunas estrategias podrían ser: repetir en la siguiente comida el plato dejado, no pasar al segundo plato o al postre hasta acabar, quitar el plato al mismo tiempo que a los demás (esté lleno o vacío), no levantarse de la mesa hasta acabar. Respetar si el niño manifiesta estar saciado, los estímulos internos de saciedad pueden verse alterados a largo plazo con la premisa de comer hasta finalizar la cantidad de comida que nosotros consideremos; el niño tiene que ser capaz de valorar sus límites.

7. Intentar que la familia coma unida (al menos una vez al día), siempre en la misma mesa y sin tele ni móviles, favoreciendo la conversación y dejando los problemas al margen. Una cena debería durar unos 35-45 min. Enseñar a comer lentamente y no levantarse de la mesa hasta que se termine. Todos deben comer lo mismo. Si se hace merienda-cena o se come en otro lugar o delante de la tele ha de quedar diferenciado como algo excepcional.

8. Realizar 5 comidas al día y evitar el picoteo entre horas. A media mañana o la merienda, sustituir la bollería por un bocadillo, fruta o yogur. Evitar las chucherías pues aportan calorías vacías de nutrientes pudiendo llegar a sustituir comidas.

9. Para no pasar hambre se deben ingerir hidratos de carbono de absorción lenta que se encuentran en alimentos como galletas, cereales, biscotes, tostadas o pan, arroz, pasta, patatas y legumbres. Evitar alimentos de elevado índice glucémico, se procesan rápido pues enseguida se convierten en azúcar, pero no sacian.

10. Si todos los miembros de la familia, sobre todo los niños, participan en las actividades relacionadas con la alimentación (ir a la compra, hacer el menú semanal, preparar alimentos, etc.) valoraran el esfuerzo que conlleva la preparación y comerán con más ilusión.

Los padres deben dar ejemplo con una comida sana y unos buenos hábitos tanto alimentarios como de actividad física para evitar en sus hijos la obesidad infantil y, ya en la edad adulta, complicaciones por diferentes patologías, problemas a nivel emocional y una menor esperanza de vida.

Fuente: ES- 23 enero 2010.

9 comentarios:

  1. Me encantan éstas pautas y estoy totalmente de acuerdo con ellas..pero...sé por experiencia que hacer esas cosas hace que los demás te pongan la etiqueta de exagerada o mala educadora.

    No está de moda hacer las cosas bien y por lo tanto tampoco lo está dar de comer bien. Cuando me niego rotundamente a que mis hijas picoteen, a que elijan ellas el menú, a premiarlas con comida o a castigarlas sin comer los demás me dicen que estoy haciendo las cosas mal "porque así se ha hecho toda la vida"...sobretodo las abuelas que según mi experiencia son las que peores hábitos les inculcan y si luego vas tu a poner cierto órden te espetan que "ellas a criado a cinco hijos en la guerra y les fue bien".

    Estoy bastante quemada con éste tema jajjajajja, pero como ya te he dicho, suscribo cada palabra de tu entrada.

    Besos!
    ResponderSuprimir
  2. De puta madre. Ahora sólo falta que se lo lean todos los abuelos.
    ResponderSuprimir
  3. Hola Raquel! He conocido tu blog hace unas semanas a través de La Blogoteca. Ya me pareció un blog muy interesante, ameno y divertido cuando me hice seguidor tuyo. Ahora que lo he revisado más a fondo te digo que está genial. Como he leído por ahí "contiene cosas ideales para comentar en la oficina" y para enterare de muchas cosas que no sabía.

    Este artículo está perfecto y yo también suscribo cada palabra que está escrita. Hay que crear buenos hábitos en los niños para una correcta educación, lo demás es malcriarlos.

    Bueno, ya te dejé tu voto en La Blogoteca y espero que puedas pasarte un día por mi módulo Lunar a dar una vuelta. De momento voy a agregarte en mi lista de blogs porque no quiero perder tu dirección ;)

    ¡SALUDOS DESDE LA LUNA!
    ResponderSuprimir
  4. Soy de la idea de meterle golpe a los niños si quieren comer azúcares o grasas, de esta manera como el perro de Pavlov los condicionas para que dejen esa malacrianzas. Suerte.
    PD: Buen blog popular.
    ResponderSuprimir
  5. Hombre, entiendo tu postura pero los últimos estudios indican que golpear a los niños no es una buena opción para educarles. La hora de la comida tiene que ser un momento importante del día en que disfrutar, ellos pueden desear muchas cosas, pero al fin y al cabo, no tienen recursos para comer lo que quieran más que lo que los padres o tutores les ofrezcan.
    Un saludo!
    ResponderSuprimir
  6. Lo hábitos alimenticios NO se heredan, se aprenden principalmente de padres y familiares más cercanos y a muy temprana edad. Se fijan alrededor de los 5 años. Por eso la importancia de enseñar a nuestros hijos desde la primera papilla a disfrutar la comida saludable. Mantenerlos alejados en la medida de lo posible de la comida chatarra y golosinas por lo menos hasta los 5 años.
    ResponderSuprimir
  7. Gracias por el comentario. Con heredar no nos referimos a la genética sino a la gran influencia que tienen los progenitores en los hábitos que tendrán los niños desde prácticamente el nacimiento.
    Saludos!
    ResponderSuprimir
  8. Hola Raquel,
    Muy buenos consejos, sobre todo me gusta el que dice "Un niño no debe escoger qué comer, deciden los padres". Parece que esto los padres lo olvidan muy menudo.
    Te he twiteado el post porque me parece muy interesante.
    Besos y nos vemos
    ResponderSuprimir