
Casi 100 años después de que el Titanic y el Lusitania se hundieran en el Atlántico Norte, el contraste de destinos de sus pasajeros ha ayudado a explicar cómo el altruísmo puede asumir el control del instinto egoísta de salvarse a sí mismo. Una comparación científica de las dos catástrofes marítimas, que en conjunto se cobraron más de 2.700 vidas con sólo tres años de diferencia, ha sugerido que el instinto de conservación puede ser superado por la presión social, es decir dar un paso atrás mientras que otros son rescatados, pero sólo cuando la gente tiene tiempo suficiente para pensar.
Cuando el Titanic golpeó un iceberg después de 4 días del inicio de su viaje inaugural, el 14 de abril de 1912, se obedeció la máxima marítima de "las mujeres y los niños primero". Los jóvenes de edades comprendidas entre 16 y 35 fueron los menos propensos a estar entre los 706 supervivientes, mientras que las mujeres y los niños fueron los más salvados. Una historia diferente sucedió cuando el Lusitania fue torpedeado por un submarino alemán frente a Irlanda el 7 de mayo de 1915. Entonces, la mayoría de los sobrevivientes fueron hombres y mujeres jóvenes, los cuales tenían más capacidad para alcanzar los botes salvavidas.
Los científicos han propuesto que estas experiencias se pueden explicar por la rapidez con que los dos transatlánticos se hundieron. Mientras que al Titanic le llevó 2 horas y 40 minutos hundirse, lo que permite una evacuación ordenada, el Lusitania se hundió en tan sólo 18 minutos.
De acuerdo con el equipo de investigación, dirigido por Bruno Frey, de la Universidad de Zurich en Suiza, la rapidez con la que se hundió el Lusitania, hizo que el instinto de supervivencia de los individius prevaleciera, favoreciendo a aquellos que eran más fuertes y más capaces de escapar a los botes salvavidas con rapidez antes de que se llenaran, dijo el equipo. Como el Titanic se hundió más despacio, hubo tiempo para ejercer presión sobre los hombres y los pasajeros de clase baja para dar paso a las mujeres, los niños y las clases altas, e incluso para que la tripulación controlara el proceso y se impusiera físicamente.
"Demostramos que la presión del tiempo parece ser crucial a la hora de explicar el comportamiento en condiciones extremas de vida o muerte", dijeron los científicos. "Aunque los dos buques y la composición de sus pasajeros eran bastante similares, el comportamiento de las personas a bordo fue dramáticamente diferente”. "El rápido hundimiento del Lusitania creó muy probablemente una situación en la que la destreza física y quizá también la suerte o el azar jugó un papel importante mientras que, en el caso del Titanic, las normas sociales tuvieron más peso".
En el Titanic, los niños tuvieron un 14,8% más de probabilidades de sobrevivir que los adultos, así como las personas que acompañaban a un niño tuvieron un 19,6% más de probabilidades de sobrevivir que aquellos sin niño. Las mujeres también tuvieron más del 50% más de probabilidades de sobrevivir que los hombres. En el Lusitania, los hombres y mujeres de entre 16 y 35 años fueron los que más sobrevivieron, aunque no hubo diferencias significativas entre los sexos.
Fuente: The Times Online.
Los científicos han propuesto que estas experiencias se pueden explicar por la rapidez con que los dos transatlánticos se hundieron. Mientras que al Titanic le llevó 2 horas y 40 minutos hundirse, lo que permite una evacuación ordenada, el Lusitania se hundió en tan sólo 18 minutos.
De acuerdo con el equipo de investigación, dirigido por Bruno Frey, de la Universidad de Zurich en Suiza, la rapidez con la que se hundió el Lusitania, hizo que el instinto de supervivencia de los individius prevaleciera, favoreciendo a aquellos que eran más fuertes y más capaces de escapar a los botes salvavidas con rapidez antes de que se llenaran, dijo el equipo. Como el Titanic se hundió más despacio, hubo tiempo para ejercer presión sobre los hombres y los pasajeros de clase baja para dar paso a las mujeres, los niños y las clases altas, e incluso para que la tripulación controlara el proceso y se impusiera físicamente.
"Demostramos que la presión del tiempo parece ser crucial a la hora de explicar el comportamiento en condiciones extremas de vida o muerte", dijeron los científicos. "Aunque los dos buques y la composición de sus pasajeros eran bastante similares, el comportamiento de las personas a bordo fue dramáticamente diferente”. "El rápido hundimiento del Lusitania creó muy probablemente una situación en la que la destreza física y quizá también la suerte o el azar jugó un papel importante mientras que, en el caso del Titanic, las normas sociales tuvieron más peso".
En el Titanic, los niños tuvieron un 14,8% más de probabilidades de sobrevivir que los adultos, así como las personas que acompañaban a un niño tuvieron un 19,6% más de probabilidades de sobrevivir que aquellos sin niño. Las mujeres también tuvieron más del 50% más de probabilidades de sobrevivir que los hombres. En el Lusitania, los hombres y mujeres de entre 16 y 35 años fueron los que más sobrevivieron, aunque no hubo diferencias significativas entre los sexos.
Fuente: The Times Online.









